GusGo

GusGo

.

.
Sígueme también en las redes sociales:

viernes, 4 de noviembre de 2016

La mente






Johannes Mario Simmel nació en 1924 en la ciudad de Viena. Durante su vida, se convirtió uno de los mejores narradores de habla alemana y uno de los escritores más populares de la posguerra.  La obra que lo dio a conocer fue probablemente  “Me maravilla sentirme feliz”.  Esta gran novela psicológica tiene como escenario  la Viena de 1945, durante la II guerra mundial.  Siete seres humanos han quedado sepultados en el interior de un sótano debido a una bomba perdida.

“Éramos siete en aquella bodega, pero los motivos que nos impulsaban no eran solo siete. Eran tan múltiples y variados como la vida y la muerte. Nuestros ojos vean las mismas cosas y nuestros oídos percibían los mismos sonidos pero nuestros corazones latían con un ritmo distinto y nuestros almas resultaban extrañas entre sí. “

La joven actriz de teatro encuentra en un desertor el amor de su vida. El sacerdote recobra su fe perdida y retoma la confianza en Dios. La anciana  cargada de prejuicios reconoce su error y recapacita. En aquel lugar, en circunstancias tan difíciles aún perduraban los sentimientos y la esperanza. Vivir plenamente era posible. “Me maravilla sentirme feliz “es una novela  profunda y conmovedora.

Un día uno de los personajes mientras reflexionaba sobre su situación  puedo observar en el techo del refugio a una araña común tejiendo su trampa con gran paciencia. En ese momento el personaje pensó que a pesar que para él era terrible la situación ya que lo había perdido todo debido a la guerra para esa pequeña  araña era un día perfectamente normal.  La araña no comprendía las causas de su sufrimiento. Ese refugio era su hogar y ahí lo tenía todo. La felicidad o el sufrimiento parecen ser una cuestión perspectiva.  Todo parece estar en la mente.

Somos y estamos donde ponemos nuestra atención. La atención es reconocer algo y descartamos lo demás. Es sobre reconocer algo como presente o existente.Por ejemplo, cuando un grupo de personas entran a un centro comercial, cada persona ve un lugar diferente.  El amante de los libros reconoce  conscientemente su   librería favorita  y descarta inconscientemente muchas de las otras tiendas. Seguramente, ni las recordara. Para el no existen.  Para las otras personas la experiencia es diferente.  Cada uno tiene su sitio preferido para ir a comer o comprar. Los lugares con mayor relevancia personal poseen mayor visibilidad y lo irrelevante pertenece oculto en el trasfondo de la experiencia.

El mundo es nuestra percepción de él. Vivimos en la subjetividad. Es nuestra construcción. De nosotros depende el tipo de lugar que edificamos. Somos los autores de nuestro mundo. En otras palabras, es modificable a voluntad. El cómo interpretamos todas las cosas esta sujeto a la narrativa que escogimos relatarnos en nuestro interior. Nuestra vida es una novela y nosotros decidimos como será escrita. Puede ser triste, Puede ser feliz. Podemos ser el héroe. Podemos ser la víctima o el villano. Con el mismo guion de cine, diferentes directores pueden producir pelicular muy distintas. Todo está en la mente.  Lo que ocurre con demasiada frecuencia es que  esperamos que los demás validen nuestra versión de la realidad. Fácilmente caemos en el error de juzgar al mundo como algo externo y fuera de nuestro control.

Todo es perspectiva. La plenitud es la actitud de aceptar con gratitud las diferentes circunstancias y comprender  lo que no tenemos ahora es porque en realidad no lo necesitamos. Lo que es verdaderamente nuestro nunca lo perderemos y lo que podemos perder en realidad nunca fue, es, o  será nuestro.

Cada uno de nosotros es responsable de nuestra experiencia. Quienes somos, como nos vemos y el cómo valoramos el mundo es nuestra responsabilidad. Es nuestra y de nadie más. Pon atención en lo bello de la vida y la vida se llenara de belleza.  Habla  de paz, de amistad, de amor, y todo esto llegara. Piensa en el bien.  Perdona, agradece, olvida, disfruta de lo simple. Y de repente, todo será felicidad y música.
Cada cabeza es un mundo. ¿En qué mundo vives tú?


Gustavo Godoy

@GusGo

Artículo publicado por El diario El Tiempo ( Valera, Venezuela) el viernes  04 de Noviembre  2016 en la Columna Entre libros y montañas


Ver blog: www.entrelibrosymontanas.blogspot.com    

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada